El Departamento de Estado informó que la cifra marca un récord histórico; unas 2,300 visas fueron canceladas por “turismo de parto” y esta semana se revocaron las de 27 funcionarios latinoamericanos.
Washington.– El Departamento de Estado de Estados Unidos informó este miércoles que ha superado las 250,000 visas revocadas desde el inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump, como parte de las medidas de la administración para reforzar los controles migratorios y la revisión continua de extranjeros con permisos para ingresar al país.
“Bajo la presidencia de Trump y la gestión del secretario Rubio, el Departamento de Estado ha revocado más de 250,000 visados, un hito histórico que refleja nuestro firme compromiso con la protección del pueblo estadounidense”, declaró el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, a Fox News Digital, medio que primero reportó la cifra el 30 de septiembre con base en declaraciones de un funcionario de esa dependencia.
De acuerdo con la información difundida, las cancelaciones alcanzan a extranjeros que, según las autoridades estadounidenses, violaron las condiciones de sus visas, incurrieron en delitos, cometieron fraude, promovieron violencia contra Estados Unidos o sus ciudadanos, abusaron del sistema migratorio o representaron posibles riesgos para la seguridad nacional. Entre los casos mencionados aparecen agresiones, conducir bajo los efectos del alcohol o drogas, robos, delitos relacionados con drogas, agresiones sexuales, abuso infantil, fraude y malversación.
El Departamento de Estado también informó que alrededor de 2,300 visas fueron revocadas por casos relacionados con el llamado “turismo de parto”, es decir, viajes de mujeres embarazadas a Estados Unidos con el propósito específico de dar a luz en ese país para que sus hijos obtengan la ciudadanía estadounidense. La administración Trump ha colocado esta práctica entre los objetivos de su política de mayor control sobre la utilización de las visas.
La dimensión de la medida se refleja en el rápido crecimiento de las cancelaciones: en 2024, último año de la administración de Joe Biden, se revocaron alrededor de 40,000 visas; la cifra superó las 100,000 durante el primer año del segundo mandato de Trump y rebasó las 175,000 en agosto de 2026. Pigott sostuvo además que cada decisión relacionada con una visa es considerada por la administración como un asunto de seguridad nacional y señaló que las autoridades mantienen un proceso continuo de revisión de los titulares de estos documentos. “Una visa estadounidense es un privilegio, no un derecho, y si se violan los términos de ese privilegio, se pierde”, sentenció.
En el marco de esta estrategia, el Gobierno estadounidense revocó esta semana los visados de 27 funcionarios y exfuncionarios latinoamericanos —procedentes de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú—, así como de sus familiares, por acusaciones de corrupción.
Foto: Casa Blanca (foto oficial)