El presidente de Microsoft, Brad Smith, afirmó que la inteligencia artificial necesita una regulación global urgente y advirtió que hoy un cartón de leche o una lavadora están sometidos a más reglas de seguridad que los sistemas de IA más avanzados. Lo dijo en una entrevista con la BBC publicada este lunes.
Smith, quien también es vicepresidente de la compañía, propuso obligaciones concretas: informar a la «víctima» cuando un agente de IA vulnera su sistema, incorporar un «freno de emergencia» para pausar la tecnología si se sale de control y exigir que las empresas redacten reportes de incidentes. Además, planteó que evaluadores independientes deben poder revisar los nuevos desarrollos antes de su lanzamiento.
Sus declaraciones lo colocan en una posición contraria a la del presidente Donald Trump, quien defiende la autorregulación del sector para no ceder terreno frente a China y ha impulsado rebautizar la IA como «superinteligencia». Según la BBC, Smith describió la inteligencia artificial como una «herramienta y un arma» que urge regular.
El debate se intensifica en un momento en que compañías como Anthropic y OpenAI han comenzado a revelar comportamientos no deseados de sus propios agentes, y tras advertencias de investigadores sobre los riesgos de la tecnología. Smith señaló además que el Reino Unido, con su Instituto de Seguridad de la IA, es el país mejor posicionado para liderar esas reglas globales.
«Sabemos cómo hacer esto con otros productos», dijo Smith, insistiendo en que la industria ya conoce los mecanismos y solo falta aplicarlos a la IA. Sus propuestas, por ahora, son planteamientos públicos: ninguna ley nueva ha entrado en vigor.



