Carolyn Rodrigues-Birkett, exministra de Guyana y actual embajadora de su país ante las Naciones Unidas, es una de las candidatas a suceder a António Guterres al frente de la ONU a partir del próximo 1 de enero. La diplomática aseguró en una entrevista con El País que "no elegir a una mujer sería un mensaje muy negativo para el mundo".
La sucesión de Guterres, que dejará el cargo a finales de este año tras dos mandatos, es una carrera de fondo con siete candidatos en la que pocos factores están claros. Junto a Rodrigues-Birkett destacan la costarricense Rebeca Grynspan y el argentino Rafael Grossi como los mejor situados, según la publicación española.
Rodrigues-Birkett, de 53 años, nació en una comunidad indígena arawak en Santa Rosa, Guyana, y creció en un hogar sin agua corriente ni electricidad. Fue ministra de Relaciones Exteriores de su país entre 2008 y 2015 y desde 2020 ocupa la embajada de Guyana ante la ONU. Prefiere no especular sobre la campaña, aunque ha reconocido que existió una campaña en su contra que le hizo perder posiciones en una votación previa.
La batalla por el liderazgo de la organización entra este viernes en su fase decisiva, con una votación en la que por primera vez los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad mostrarán sus preferencias. La representante guyanesa también se negó a debatir sobre un posible bloqueo o sobre si Estados Unidos esperará a que aparezcan nuevos candidatos, limitándose a pedir que cualquier aspirante sea analizado con el mismo rigor que los oficiales.
Desde la creación de las Naciones Unidas, los nueve secretarios generales han sido hombres, una marca que numerosas delegaciones quieren romper en esta elección.
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Fuente: El País (16-oct-2026).



