Estados Unidos ha desarrollado nuevos planes de ataque que contemplan el posible uso de la GBU-43/B, conocida como la "madre de todas las bombas" (MOAB), contra la infraestructura energética y los emplazamientos nucleares de Irán si el presidente Donald Trump ordena reanudar las operaciones de combate antes o después de las elecciones legislativas del 3 de noviembre. La revelación, publicada este jueves como un exclusivo de CNN, cita a varios funcionarios estadounidenses familiarizados con el asunto.
Sería la primera vez que Washington utiliza la bomba no nuclear más grande de su arsenal en el conflicto con Teherán, lo que supondría una escalada notable. Sin embargo, las mismas fuentes admiten dudas sobre la eficacia real del arma para alcanzar objetivos aún pendientes o para inclinar la balanza de la guerra, después de más de seis meses de bombardeos estadounidenses sin que ninguno de los dos países parezca cerca de una salida negociada.
El reportaje describe una Casa Blanca dividida: mientras las fuerzas armadas continúan ofreciendo a Trump opciones para nuevos ataques, algunos funcionarios cuestionan en privado si existe una estrategia que incorpore esos planes de manera que ponga fin de verdad al conflicto. Trump y sus asesores han discutido durante meses opciones que constituyan un final "definitivo" para la guerra, al menos en el plano del mensaje, conscientes de lo profundamente impopular que se ha vuelto entre los estadounidenses.
La presión política es real: los republicanos se preparan para una posible reacción adversa de los votantes en las legislativas, y Trump intenta que la economía mejore antes de los comicios, aunque Irán también tiene voz en ese escenario. En paralelo, CNN informó que dos buques de carga se hundieron en el estrecho de Ormuz mientras Teherán intensifica sus ataques en la víspera electoral.
Fuentes: CNN en Español (15 de octubre de 2026).



