La menopausia no sería una transición gradual, sino un cambio abrupto y generalizado en el organismo. Esa es la conclusión de una investigación publicada esta semana en la revista Nature Medicine, que analizó más de 300 millones de análisis de laboratorio de más de un millón de mujeres en Estados Unidos e Israel.
El equipo del Instituto Weizmann de Ciencias, liderado por el biólogo de sistemas Uri Alon, encontró «saltos» repentinos en marcadores de salud como la densidad ósea y la función hepática y renal alrededor de la última menstruación. «La menopausia no es una parte lenta del envejecimiento. Es una transición abrupta en todo el cuerpo que afecta huesos, hígado, riñones, química sanguínea, grasas y más», explicó Alon. El hallazgo tiene sentido, añadió, porque el estrógeno tiene receptores en casi todas las células del cuerpo.
Un método inspirado en la astronomía
El gran obstáculo era que casi ningún historial médico registra la fecha de la última regla, por lo que los análisis se ordenaban por edad y el cambio parecía gradual. Para resolverlo, los científicos desarrollaron un método computacional llamado YoGlen, basado en la técnica de «deconvolución» que se usó para corregir las imágenes borrosas del telescopio espacial Hubble. Con ese enfoque lograron reconstruir la trayectoria real de los cambios sin conocer la fecha individual de cada mujer.
En la muestra estadounidense, 52 de 90 tipos de pruebas de laboratorio mostraron cambios abruptos estadísticamente significativos. Además, los niveles de varias hormonas sexuales empezaron a moverse entre 12 y 15 años antes de la última menstruación: la hormona antimülleriana descendió unos 15 años antes, el estradiol unos 12 años antes y la hormona foliculoestimulante aumentó más rápido unos 14 años antes, mucho antes de lo que se creía.
Llamado a la cautela
Especialistas que no participaron en el estudio advierten que el patrón no demuestra un deterioro general del organismo ni un beneficio preventivo de la terapia hormonal a partir de estos datos. Los autores señalan que el hallazgo ayudará a comprender mejor cuándo empiezan los síntomas y en qué momento pueden detectarse y tratarse. Ante cualquier síntoma relacionado con la menopausia, la recomendación es consultar con un profesional de la salud.



