La Junta de Andalucía inicia este miércoles 21 de octubre una nueva fase de la campaña de vacunación contra la gripe y la COVID-19, con la incorporación de los últimos grupos para los que está recomendada: las personas de 60 años o más y los miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, bomberos y protección civil.
A estos colectivos se suman también los profesionales con exposición directa a animales y el personal de instituciones penitenciarias. El vicepresidente primero de la Junta y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, recordó que este grupo debe pedir cita en su centro de salud para recibir la dosis correspondiente.
Sanz insistió en que la vacuna es una «herramienta fundamental» para prevenir complicaciones, reducir hospitalizaciones y proteger a las personas más vulnerables frente a los virus respiratorios durante la temporada de frío.
Según los datos facilitados por la Consejería, ya se han vacunado 484.290 personas frente a la gripe, un 39,4 % más que en el mismo periodo de la campaña anterior, y 212.053 frente a la COVID-19, un 50,9 % más. Además, el 83,7 % de los lactantes diana ya está inmunizado frente al virus respiratorio sincitial (VRS), principal causante de la bronquiolitis.
La campaña comenzó el pasado 1 de octubre con los niños de 6 a 59 meses y las residencias de mayores. El 7 de octubre se incorporaron las personas de 80 años o más y, una semana después, los mayores de 70 años y los adultos con patologías crónicas y situaciones de riesgo.
La Junta también ha previsto jornadas de vacunación sin cita previa: comenzarán el 11 de noviembre y se celebrarán todos los miércoles hasta el 16 de diciembre en los centros de salud participantes. Asimismo, prepara dos jornadas especiales en centros comerciales, denominadas «supersábados», para facilitar el acceso a la vacuna.



