El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectó que el producto interno bruto (PIB) de República Dominicana crecerá 4,6 % al cierre de 2026, de acuerdo con su informe de Perspectivas de la Economía Mundial (WEO) de octubre, difundido en el marco de las Reuniones Anuales del organismo y del Grupo del Banco Mundial, celebradas del 12 al 18 de octubre en Bangkok, Tailandia.
La cifra duplica el promedio estimado para América Latina y el Caribe, de 2,3 % para 2026, y sitúa al país como la segunda economía de mayor dinamismo de Centroamérica, solo detrás de Panamá, para la que el Fondo proyecta una expansión de 5,0 %. La proyección también supone una aceleración frente a 2025, año para el que el organismo estima un crecimiento dominicano de 2,1 %, y anticipa una moderación leve en 2027, con 4,4 %.
El Ministerio de Hacienda y Economía informó el 19 de octubre que la valoración fue expuesta en un encuentro de alto nivel del Departamento del Hemisferio Occidental, con ministros y gobernadores de bancos centrales de la región, en el que participó el ministro Magín Díaz. En esa reunión se destacó que la economía dominicana acumuló un crecimiento de 4,5 % entre enero y septiembre de 2026, pese a la incertidumbre derivada de los conflictos geopolíticos.
El FMI también valoró la aprobación de la Ley 30-26 sobre Medidas Pro-Crecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional, conocida como Plan Anticrisis, por sus incentivos a empresas y contribuyentes y por las disposiciones recaudatorias destinadas a financiar parte del aumento de los subsidios a la población más vulnerable.
En otros indicadores, el WEO de octubre proyecta para el país una inflación promedio de 5,1 % en 2026, frente a 3,9 % en 2025, una tasa de desempleo de 5,3 %, un déficit de cuenta corriente equivalente a 1,5 % del PIB y una deuda bruta del gobierno general de 57,2 % del PIB, por debajo del 59,0 % de 2025.
Durante su agenda en Bangkok, Díaz señaló como condiciones retadoras para la política económica las altas tasas de interés, el cambio de la política arancelaria de Estados Unidos y el alza de los precios de los derivados del petróleo. La delegación dominicana también sostuvo reuniones con el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial, el Departamento del Tesoro estadounidense, bancos internacionales de inversión y agencias calificadoras de riesgo.


