El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, realizó el sábado 24 de octubre una visita de un día a China, su primer viaje a ese país en alrededor de un año, y cruzó el nuevo puente sobre el río Yalu que une la ciudad china de Dandong con la localidad norcoreana de Sinuiju. La visita, informada por la agencia oficial china Xinhua y por el Ministerio de Unificación de Corea del Sur, tuvo como eje un homenaje a los soldados chinos que combatieron junto a Corea del Norte durante la guerra de Corea, en vísperas del aniversario de la entrada de las tropas chinas en ese conflicto. En Dandong, Kim fue recibido por Wang Huning, miembro del Comité Permanente del Partido Comunista de China, quien le transmitió los saludos del presidente chino, Xi Jinping. Ambos colocaron una ofrenda floral en el memorial, guardaron un minuto de silencio y recorrieron el museo dedicado a esa guerra, en un acto en el que sonaron los himnos de los dos países. Kim también visitó una fábrica de automóviles junto a Wang, antes de regresar a Corea del Norte por el mismo puente, acompañado, según la agencia estatal norcoreana KCNA, por su hermana Kim Yo-jong y por la ministra de Relaciones Exteriores, Choe Son-hui. El puente, cuya apertura se produjo este mes tras años de espera, fue presentado por medios surcoreanos como un símbolo del acercamiento entre Pekín y Pyongyang y como una vía llamada a facilitar el comercio fronterizo, incluido el paso de contenedores y camiones de carga. El viaje se produce en un momento en que Corea del Norte busca reforzar su relación con China, su aliado tradicional y principal sostén económico, después de un periodo en el que había estrechado sobre todo sus vínculos con Rusia. Conviene precisar el alcance de lo ocurrido: no se informó de un encuentro de Kim con Xi Jinping, sino con un alto dirigente chino, y las imágenes y los detalles difundidos proceden de las agencias oficiales de ambos países, sin acceso independiente de periodistas al acto.
Foto: Yoshi Canopus / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).




