Un edificio en construcción se desplomó el viernes 23 de octubre en el barrio de Eastleigh, en Nairobi, la capital de Kenia, y dejó en marcha una operación de búsqueda que todavía continuaba al día siguiente. El derrumbe ocurrió en horas de la tarde, en una calle comercial y levantó una densa nube de polvo sobre la zona. La estructura, de varias plantas y aún en obra, se vino abajo sobre sus niveles inferiores, donde ya funcionaban locales comerciales, lo que complicó el trabajo de los equipos de emergencia. Según el ministro del Interior keniano, Kipchumba Murkomen, en el lugar había 67 trabajadores de la construcción cuando se produjo el colapso: 66 lograron salir sin lesiones y uno resultó herido y fue trasladado a un hospital. La mayor incógnita se concentró en las personas que podían estar en los comercios de la planta baja y el sótano. Las autoridades hablaron inicialmente de siete personas reportadas como desaparecidas, mientras la Cruz Roja de Kenia informó después de haber recibido 31 reportes que estaba verificando con las familias, porque algunos casos se resolvieron cuando esas personas aparecieron en otro lugar. El sábado 24, la Policía Nacional confirmó que al menos dos personas habían sido rescatadas con vida de entre los escombros y llevadas a un hospital, entre ellas un hombre extraído tras horas de trabajo y derivado al Hospital Nacional Kenyatta. En la operación participaron la Policía, las Fuerzas de Defensa de Kenia, la Cruz Roja y los equipos de emergencia del condado de Nairobi, con maquinaria pesada y perros de búsqueda, y con la dificultad añadida de que parte de la estructura dañada podía seguir cediendo. El gobernador de Nairobi, Johnson Sakaja, señaló que el edificio contaba con permiso de construcción, pero no con el certificado necesario para ser ocupado, un punto en el centro de la investigación abierta para determinar la causa del derrumbe y si hubo negligencia. Hasta el cierre de esta nota, las autoridades no habían difundido un balance consolidado de víctimas, por lo que las cifras de desaparecidos deben tomarse como provisionales.
Foto: Jocelyn Augustino / Wikimedia Commons (dominio público).
Imagen ilustrativa.





