Por la redacción
Bioanalistas pensionados y jubilados se concentraron este martes 27 de octubre frente al Palacio Nacional, en Santo Domingo, para exigir pensiones dignas y el cumplimiento de compromisos que, según los convocantes, les fueron ofrecidos por las autoridades. La protesta se desarrolló bajo la lluvia, en la plazoleta Benito Juárez, frente a la sede del Poder Ejecutivo, y reunió a profesionales en actividad, pensionadas y jubiladas.
La movilización había sido convocada para las 9:30 de la mañana en la intersección de la avenida México con la calle Doctor Delgado, según la convocatoria difundida el lunes 26 de octubre. Los convocantes fueron el Colegio Dominicano de Bioanálisis (CODOBIO) y la Asociación Nacional de Bioanalistas Pensionados y Jubilados (ANPEJUBIO), que reclamaron atención directa a sus demandas ante las autoridades gubernamentales.
Entre las reivindicaciones expuestas en pancartas y consignas figuró un aumento del 100 % en las pensiones de los bioanalistas jubilados, junto con mejores pensiones en general. Los manifestantes también pidieron un seguro médico gratuito y su inclusión en planes de vivienda, además de un diálogo directo con el presidente Luis Abinader para tratar las demandas que, según denunciaron, han planteado en reiteradas ocasiones sin obtener soluciones.
Durante la concentración, los participantes se protegieron de la lluvia con paraguas y corearon consignas como «¡Esta batalla ha llegado a la Ciudad Prohibida!», según el reporte de la jornada. Algunas personas participaron sentadas en sillas de ruedas, una imagen que los medios que cubrieron la protesta destacaron para describir una movilización que continuó pese a las condiciones meteorológicas adversas.
Hasta el momento de los reportes consultados para esta nota, el Gobierno no había ofrecido una posición oficial sobre la manifestación ni sobre las exigencias de los bioanalistas jubilados. La convocatoria difundida antes de la protesta tampoco especificaba cuáles eran las promesas reclamadas, cuándo fueron formuladas ni qué gestiones previas habían realizado los convocantes para obtener una respuesta, un punto que los propios reportes señalan como pendiente de precisión.
JC LN





