El eucalipto (Eucalyptus globulus) es uno de los clásicos del herbolario respiratorio: la Agencia Europea de Medicamentos reconoce su aceite esencial como medicamento tradicional a base de plantas para aliviar la tos asociada al resfriado. Ese reconocimiento se basa en décadas de uso tradicional, no en ensayos que demuestren que cure resfriados, gripe, asma o bronquitis. Su componente mayoritario es el 1,8-cineol, también llamado eucaliptol, responsable de su aroma fresco y balsámico.
En la tradición, las hojas adultas se usan en infusión suave: la monografía europea contempla para adolescentes y adultos alrededor de 1,5 a 3 gramos de hoja en 150 mililitros de agua. Otra forma tradicional es el uso ambiental del aroma, por ejemplo con un ramo de ramas en la ducha, sin inhalar vapor de agua hirviendo: el vapor hirviendo puede causar quemaduras graves y nunca debe acercarse la cara a un recipiente con agua hirviendo. La infusión de hojas no debe confundirse con el aceite esencial, que es mucho más concentrado.
Las precauciones son obligatorias. El aceite esencial nunca debe ingerirse ni aplicarse puro sobre la piel; solo se usa externo y diluido, siguiendo el prospecto de cada producto. No se recomienda en niños pequeños —los preparados con aceite esencial están contraindicados en menores de 24 meses por riesgo de espasmo de la vía aérea—, ni sin orientación profesional durante el embarazo, la lactancia o si hay asma, enfermedad respiratoria o tratamientos en curso, porque el 1,8-cineol puede acelerar el metabolismo de otros medicamentos. Si la tos dura más de una semana, hay fiebre, sangre al expectorar o dificultad para respirar, se debe buscar atención profesional. Esto es un uso tradicional de acompañamiento, no un tratamiento ni una cura. Consulta a un profesional de la salud antes de usarlo.
Fuentes: Casa Pía · Allium Herbal





