Nueva York. El presidente Luis Abinader llamó este miércoles ante la Asamblea General de las Naciones Unidas a actuar sin demora frente a la crisis de Haití, al advertir que lo aprobado por el Consejo de Seguridad necesita ahora los medios para cumplirse. Pidió completar el despliegue de la Fuerza de Supresión de Bandas, aportar las tropas y los recursos que faltan, hacer cumplir el embargo de armas y fortalecer las instituciones haitianas.
Durante su intervención en el Debate General del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, el mandatario planteó: "Lo que el Consejo aprobó necesita ahora los medios para cumplirse. Primero, completar el despliegue de la Fuerza, que hoy cuenta apenas con una quinta parte de los efectivos autorizados. Segundo, hacer cumplir el embargo de armas y sancionar a quienes financian y protegen a las bandas. Y tercero, fortalecer la policía, las fuerzas armadas y la justicia haitianas".
El jefe de Estado recordó que desde 2021 la República Dominicana ha advertido en cada foro que la crisis haitiana constituye una amenaza para la paz y la seguridad de la región, y señaló que hace un año pidió desde la misma tribuna que el Consejo de Seguridad actuara sin demora, lo que derivó en la Resolución 2793, que autorizó la Fuerza de Supresión de Bandas. Advirtió que el mandato de la Fuerza vence el 30 de septiembre y que "renovar sin completar sería prolongar una promesa sin cumplirla".
Abinader describió un panorama grave: "Hace un mes, en la comunidad haitiana de Kenscoff, las bandas asesinaron en una sola noche a por lo menos cuarenta y siete personas, entre ellos cinco niños. Cerca de un millón y medio de haitianos han sido desplazados de sus hogares; igualmente, la mitad son niños". Afirmó que la Asamblea no puede resignarse a que las masacres se conviertan en la normalidad para el pueblo haitiano.
El mandatario reafirmó que la República Dominicana ha hecho su parte: contribuyó a construir el consenso que hizo posible la resolución, comprometió su aporte financiero al fondo fiduciario de la Fuerza, facilitó desde territorio dominicano el tránsito, la logística y una oficina de apoyo de la ONU, cooperó con el régimen de sanciones y atiende en sus hospitales al personal de la misión. "No existe una solución dominicana a la crisis haitiana, y ningún Estado ni organismo puede imponer a nuestro país que la asuma en su lugar", insistió, según informó la Presidencia.