Los cielos sobre la capital saudita, Riad, amanecieron prácticamente vacíos este lunes tras los mortíferos ataques de los hutíes de Yemen, alineados con Irán, contra el aeropuerto internacional de la ciudad, que dejaron una estela de muertos y heridos y provocaron una de las mayores interrupciones de la aviación civil saudita en años.
El aeropuerto internacional Rey Khalid de Riad, el segundo más activo de Arabia Saudita después de Yeda, canceló el 99.7% de todos los vuelos programados el domingo, según datos de la firma de análisis de aviación Cirium, y se espera que alrededor del 60% de los vuelos programados para este lunes tampoco operen. El recinto permaneció cerrado el domingo tras un ataque que dejó un muerto y casi una docena de heridos.
Ese ataque se produjo un día después de otro atentado reivindicado por los hutíes que dejó 13 muertos y más de 300 heridos, cifras que marcan una escalada peligrosa en la campaña del grupo contra la infraestructura aérea saudita.
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos advirtió el domingo a las aerolíneas estadounidenses que extremen la precaución al volar hacia o sobre Arabia Saudita. El Grupo Lufthansa canceló todos sus vuelos a Riad hasta el 16 de octubre, mientras que Air France-KLM extendió una suspensión previa de sus servicios hacia y desde la capital saudita hasta fin de mes.
Turquía, Pakistán, Egipto y Arabia Saudita condenaron en un comunicado conjunto los ataques, a los que calificaron de una peligrosa escalada injustificable, y exigieron su cese inmediato e incondicional.



