Estados Unidos ha revocado más de 300.000 visas desde el regreso del presidente Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, según confirmaron funcionarios del Departamento de Estado citados por medios estadounidenses. La cifra supone una aceleración notable: apenas el mes pasado las autoridades habían confirmado cerca de 250.000 cancelaciones, lo que representa un incremento de unas 50.000 revocaciones en cuestión de semanas.
«Con más de 300.000 revocaciones, la administración Trump ha cancelado más visas y a un ritmo más rápido que cualquier otra en la historia», afirmó Tommy Pigott, portavoz del Departamento de Estado. El funcionario subrayó la postura de la administración: «Que el mensaje sea claro: tenemos tolerancia cero con los extranjeros que están aquí con visas y violan la ley, cometen fraude o socavan nuestra seguridad nacional».
Dentro del total, al menos 4.000 visas correspondían a extranjeros vinculados al llamado «turismo de nacimiento», la práctica de viajar al país con el objetivo de dar a luz en territorio estadounidense para que el bebé obtenga la ciudadanía. El Departamento de Estado no precisó la nacionalidad de las personas afectadas por las revocaciones.
Los datos disponibles sobre las cancelaciones registradas en 2025 muestran la composición de los motivos: el 25 por ciento obedeció a agresiones u otros delitos violentos, el 22 por ciento a conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas, un 7 por ciento a robos y otro 7 por ciento al abuso o la distribución de sustancias controladas. El resto corresponde a violaciones de las condiciones del visado, fraude y otras infracciones migratorias.
La ofensiva forma parte del endurecimiento generalizado de la política migratoria de la actual administración, que ha reforzado los controles sobre los visados temporales y mantiene un proceso ampliado de revisión de solicitantes y titulares. Las autoridades han advertido que la revisión será continua y que seguirán retirando permisos a quienes incumplan las leyes estadounidenses, un mensaje que afecta a estudiantes, trabajadores temporales y turistas que ya se encuentran en el país.


