La Fiscalía de Florida anunció este lunes 19 de octubre que obtuvo una orden de arresto estatal contra el expresidente cubano Raúl Castro por conspiración para cometer asesinato en primer grado, en relación con el derribo de dos avionetas civiles de la organización Hermanos al Rescate en 1996, en el que murieron cuatro personas, entre ellas tres estadounidenses.
El fiscal general de Florida, James Uthmeier, informó que la jueza Ariana Fajardo Orshan, del Undécimo Circuito Judicial de Florida, emitió la orden, obtenida por la Fiscalía estatal y el Departamento de Aplicación de la Ley de Florida. La orden, firmada el viernes anterior, se deriva de una investigación de las autoridades estatales sobre el papel de Castro en el ataque ocurrido el 24 de febrero de 1996. La Fiscalía no descarta presentar cargos adicionales y la jueza ordenó que no se conceda fianza mientras el caso siga abierto.
«Raúl Castro ordenó el asesinato a sangre fría de cuatro floridanos, y Florida nunca dejará de perseguir que se rindan cuentas por esa conspiración comunista», dijo Uthmeier, quien había ordenado reabrir la investigación el año pasado. Según el fiscal, espías del gobierno cubano operaban en comunidades de Florida, recopilaban información de inteligencia y la transmitían a La Habana, lo que ayudó a los cazas cubanos a localizar a los pilotos civiles. Las víctimas fueron Carlos Costa, Pablo Morales, Mario de la Peña y Armando Alejandre Jr., integrantes de Hermanos al Rescate, organización con sede en Miami dedicada a buscar y auxiliar a cubanos que intentaban abandonar la isla por mar. En el momento de los hechos, Castro era ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.
La orden estatal es independiente de la acusación que el Departamento de Justicia estadounidense presentó en mayo pasado contra Castro por su presunta participación en los mismos hechos. El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, condenó la medida en un mensaje en su cuenta de X, donde la calificó de acción repudiable con trasfondo electoral y sostuvo que la maniobra merece la firme condena de su gobierno.


