Grecia vivió este miércoles una jornada nacional de protestas en más de 50 ciudades en el marco de la huelga de 24 horas convocada por la Federación de Maestros de Primaria (DOE). En Atenas, miles de personas marcharon hacia el Parlamento —más de 10,000 según las estimaciones policiales citadas por medios locales— mientras unos 3,000 agentes fueron desplegados en el centro de la capital por precaución.
Los docentes exigen un aumento salarial del 20 %, pues casi la mitad del magisterio gana menos de 1,000 euros al mes, además de la cobertura de decenas de miles de vacantes, la reparación de edificios escolares deteriorados y ayudas de vivienda para los maestros destinados a otras ciudades, especialmente en zonas turísticas con precios tensionados. El sindicato denuncia que las malas condiciones de muchas instalaciones ponen en peligro a alumnos y profesores.
A las marchas se sumaron decenas de asociaciones estudiantiles, que protestan contra el elevado precio de los alquileres: jóvenes acamparon frente al Parlamento, en la plaza Syntagma, y denunciaron que el subsidio estatal de alquiler de 120 euros mensuales no alcanza ni para la mitad de una renta. «Desde Grecia hasta Francia, den dinero a la educación» y «Estudiar o sobrevivir» se leía en las pancartas, en una jornada que se enmarca en la ola de protestas por el coste de la vida que recorre Europa.
El sindicato del sector público ADEDY y el de profesores de secundaria OLME convocaron paros parciales para respaldar la movilización. El alcalde de Atenas, Haris Doukas, expresó su apoyo a las demandas de docentes y estudiantes, aunque rechazó posibles actos de violencia. Días antes, el primer ministro conservador, Kyriakos Mitsotakis, había asegurado que Grecia «jamás volverá a la época de gran agitación social» vivida durante la crisis financiera de hace más de una década.
Fuentes: EFE y Associated Press.



