La tormenta Isaias se convirtió en huracán y continuó fortaleciéndose hasta alcanzar la categoría 2 mientras avanza hacia el sur de Estados Unidos, donde se espera que toque tierra entre Alabama y Florida durante la noche del viernes o la madrugada del sábado, con vientos dañinos que impactarían además a Misisipi y Georgia.
Los meteorólogos del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) hicieron una apuesta poco común desde que se formó Isaias: adaptaron sus predicciones a un modelo de huracanes basado en inteligencia artificial desarrollado por Google DeepMind, en lugar de apoyarse exclusivamente en los modelos clásicos basados en la física, como el europeo y el GFS. Hasta ahora, la apuesta ha dado sus frutos.
El impacto económico ya se siente en el sector energético. La Administración de Minerales Marinos de Estados Unidos reportó que el huracán ha frenado el 62.89% de la producción diaria de petróleo y el 57.35% de la producción de gas natural en el golfo de México, donde operan cientos de plataformas que tuvieron que suspender actividades o evacuar personal.
Las autoridades estadounidenses instaron a la población de la zona de impacto a prepararse para cortes de electricidad, marejadas ciclónicas e inundaciones costeras, mientras los equipos de emergencia se despliegan en los estados bajo alerta.
Fuentes: CNN en Español; EFE.



