FRESNO, California. — El obispo de la Diócesis de Fresno, Joseph V. Brennan, emitió una carta pastoral fechada el 14 de octubre de 2026 en la que denuncia el impacto de las recientes operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el Valle Central de California, una de las regiones agrícolas con mayor población inmigrante del país.
El prelado advirtió que la presencia de agentes migratorios ha generado un clima severo de ansiedad y temor entre los habitantes de la región. «Me rompe el corazón escuchar de parte de algunos de mis párrocos que miembros de sus congregaciones han sido tomados por sorpresa y retirados abruptamente, con poca o ninguna información procedente de los agentes federales», expresó en su pronunciamiento.
Brennan subrayó que los afectados no son extraños, sino vecinos, familiares y feligreses que forman parte del tejido de la comunidad. Recordó la postura de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), que «se opone a la deportación masiva e indiscriminada de personas» y señaló con pesar: «nos entristece cuando encontramos a padres que temen ser detenidos al llevar a sus hijos a la escuela».
«La dignidad humana no tiene pasaporte y no pierde su valor al cruzar una frontera», enfatizó el obispo, reiterando un principio fundamental de la doctrina eclesiástica sobre el trato digno a los migrantes.
La carta llega en medio de una oleada federal de 45 días conocida internamente como «Operación California Segura», que ha puesto en máxima alerta a las comunidades inmigrantes y a los trabajadores agrícolas del condado de Kern y el Valle de San Joaquín, con reportes de paradas de tráfico y detenciones en los centros de trabajo.
Fuentes: Quadratín California; El Popular.



