Rusia lanzó uno de sus mayores ataques recientes contra la infraestructura energética de Ucrania, con 16 misiles balísticos y más de 200 drones que impactaron en más de una decena de instalaciones, según denunció el presidente Volodímir Zelenski.
El bombardeo dejó sin suministro eléctrico a más de medio millón de familias en todo el país, en un momento en que las temperaturas comienzan a descender y la red energética ucraniana ya opera bajo una enorme presión tras años de guerra.
Zelenski reprochó, además, que una vez más Ucrania no recibió alerta temprana de sus aliados sobre el ataque inminente, y reiteró sus preocupaciones por las limitaciones en el uso de Starlink y la escasez de sistemas antiaéreos Patriot de fabricación estadounidense.
En Kiev, los ataques contra instalaciones energéticas dejaron al menos una persona muerta y dos heridas, de acuerdo con los primeros reportes difundidos por las autoridades locales.




