Washington D.C., 28 de septiembre de 2025 – La Organización Panamericana de la Salud (OPS) alertó sobre una crisis de salud mental entre los migrantes en las Américas, exacerbada por traumas, exclusión social y pobreza extrema. En 2025, más de 1.4 millones de niños migrantes no recibieron vacunas esenciales, aumentando su riesgo de enfermedades prevenibles, mientras que el 60% de los migrantes adultos reportan síntomas de ansiedad, depresión o estrés postraumático.
La OPS estima que el 77.9% de los migrantes en América Latina y el Caribe con trastornos mentales no acceden a tratamiento, frente al 47.2% en América del Norte. Factores como la violencia en el tránsito, la separación familiar y la discriminación en países de acogida agravan estas condiciones. En el Darién, el 25% de los migrantes entrevistados por la OPS reportaron haber sufrido o presenciado violencia, lo que eleva el riesgo de trastornos mentales.
Solo el 20% de los países de la región tienen políticas específicas para la salud mental de migrantes. La OPS impulsa la integración de servicios de salud mental en la atención primaria, pero el gasto público en salud mental en la región es solo el 3% del presupuesto de salud, con un 43% destinado a hospitales psiquiátricos en lugar de servicios comunitarios. En 2024, la OPS capacitó a 2,000 trabajadores de salud en países como Colombia y Perú para abordar la salud mental de migrantes, pero la brecha de atención persiste.
La organización solicita $84 millones para financiar programas de salud mental en 2026, incluyendo apoyo psicosocial en refugios y campañas contra la estigmatización. La OPS también aboga por incluir a los migrantes en los sistemas nacionales de salud, eliminando barreras como la falta de documentación o el idioma.
Por La Nitidez. Más detalles y actualizaciones en lanitidez.com. Información basada en reportes de la OPS, OIM y DHS.