Delegaciones de 22 países celebraron este miércoles en Ginebra la sexta reunión consultiva para coordinar los esfuerzos de paz en Sudán, un encuentro presidido por Naciones Unidas y el Gobierno de Suiza en el que, por primera vez, se sentaron el Cuarteto para Sudán —Estados Unidos, Egipto, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos— y el Quinteto integrado por la Unión Africana, la Unión Europea, la ONU, la Liga de Estados Árabes y la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo, según destacó el enviado personal del secretario general de la ONU, Pekka Haavisto.
«Nuestro papel es apoyar a los sudaneses para que den forma al futuro que comparten como país», señaló Haavisto en la apertura, donde planteó dedicar la primera sesión a la desescalada y a explorar medidas de fomento de la confianza, como el intercambio de prisioneros, para crear las condiciones de un alto el fuego integral. El enviado manifestó su esperanza de convocar la reunión con periodicidad trimestral y de que antes de abril de 2027, cuando la guerra llegará a su cuarto aniversario, se logre un punto de inflexión hacia la paz.
El conflicto estalló en abril de 2023 entre las Fuerzas Armadas Sudanesas y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), antiguos aliados que habían tomado juntos el poder en el golpe de Estado de 2021. Ninguna de las dos partes beligerantes participó en la cita de Ginebra. Según las cifras citadas en el encuentro, la guerra ha causado decenas de miles de muertos y 15 millones de desplazados, mientras casi 34 millones de personas necesitan ayuda humanitaria y ocho millones de niños están fuera de la escuela.
El secretario de Estado suizo de Asuntos Exteriores, Alexandre Fasel, advirtió que la guerra ha evolucionado hacia un conflicto marcado por los ataques con drones contra civiles —una «guerra de drones», en palabras de la delegación anfitriona— y por hambrunas en regiones como Darfur y Kordofán. La reunión concluyó con un llamamiento a mantener la unidad de Sudán, el rechazo a la creación de gobiernos e instituciones paralelos y la petición de no alimentar el conflicto con mercenarios extranjeros ni exportaciones de equipamiento militar, especialmente drones.
Fuentes: Noticias ONU y EFE.



