El Vaticano confirmó este miércoles que el papa León XIV no necesitará tratamiento oncológico adicional, después de que los resultados finales de la histología y la biología molecular confirmaran que el tumor extirpado era un adenocarcinoma pulmonar localizado.
El boletín médico lleva la firma del doctor Luigi Carbone, médico personal del pontífice, y del doctor Stefano Margaritora, cirujano jefe del equipo que lo operó, y precisa que una evaluación oncológica posterior concluyó que no se requiere ninguna terapia adicional.
Una recuperación en tiempo récord
El Vaticano había anunciado el nódulo pulmonar el 11 de octubre. La operación se realizó el 13 de octubre y el papa recibió el alta del hospital Gemelli de Roma el 17 de octubre, apenas cuatro días después de la intervención. Al día siguiente presidió el Ángelus dominical, en el que expresó su cercanía a todas las personas que atraviesan una enfermedad, y ya ha retomado las audiencias generales.
La confirmación de que no necesita más tratamiento no significa que quede exento de controles: el pontífice seguirá sometido a los seguimientos médicos periódicos propios de un paciente oncológico.
La noticia despeja, además, la agenda internacional del papa: su viaje a Sudamérica, con escalas en Perú, Uruguay y Argentina del 6 al 17 de noviembre, sigue en pie según lo programado.



