La inflación de Estados Unidos volvió a acelerarse en septiembre y alcanzó el 3,7 % interanual, frente al 3,4 % de agosto y por encima del 3,6 % que esperaban los economistas, según la Oficina de Estadísticas Laborales (14 de octubre). El índice de precios al consumidor subió un 0,6 % en el mes, y la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, subió un 0,3 % mensual y un 2,6 % interanual, también por encima de lo previsto y desde el 2,4 % de agosto. La gasolina hizo la mayor parte del daño: subió un 9,1 % en septiembre y explica más de la mitad del aumento mensual, con un alza del 34,2 % en un año. La energía subió un 5,2 % en el mes y un 20,4 % en el año, la vivienda un 0,4 % mensual y un 3,2 % interanual, los alimentos se mantuvieron planos en el mes, el fuelóleo cuesta un 74,2 % más que hace un año y las tarifas aéreas un 22,4 % más. Detrás del repunte está la guerra con Irán: el Brent promedió 102,02 dólares en septiembre, casi 14 más que en agosto, según la OPEP. El dato complica a la Reserva Federal, que en septiembre subió su tasa por primera vez en tres años, al rango del 3,75 % al 4,00 %, y se reúne el 27 y 28 de octubre. Los mercados dan por hecho una pausa en octubre, con alrededor de un 85 % de probabilidad, y miran a diciembre para una posible nueva alza, mientras la Fed de Cleveland advierte que las presiones son amplias y que tomará tiempo volver al 2 %. En República Dominicana, en contraste, la inflación bajó levemente en septiembre, al 5,12 % desde el 5,13 %, con una variación mensual del 0,33 %, todavía por encima de la meta del 4 %, y el Banco Central ya había subido su tasa al 5,50 %. Es el último informe antes de las elecciones de medio término, y su efecto se sentirá en hipotecas, tarjetas y préstamos.
Foto: Moonstruck Exploring / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).
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