Por la redacción
Cuatro técnicos de aviación salvadoreños siguen desaparecidos en Haití más de una semana después de la emboscada en la que fue atacado su vehículo. Los militares, adscritos a la Fuerza de Supresión de Pandillas respaldada por Naciones Unidas, se movilizaban el domingo 18 de octubre en Santo, en Croix-des-Bouquets, cuando saltaron de un vehículo blindado en llamas tras regresar de un mercado hacia su base.
El presidente Nayib Bukele ordenó el 21 de octubre una operación militar de rescate y advirtió de una respuesta más contundente si los cuatro no eran liberados con vida. En los días siguientes llegaron refuerzos salvadoreños para apoyar la búsqueda y las operaciones de seguridad en la llanura de Cul-de-Sac, en coordinación con la Policía Nacional de Haití. Las autoridades no han divulgado la cifra oficial de efectivos desplegados.
El sábado 24 de octubre, un reporte indicó que se habían encontrado cuerpos que se creía que eran los de los salvadoreños. Bukele lo desmintió horas después en su cuenta de X con la frase «No son nuestros hombres» y explicó que los restos entregados por una organización no gubernamental correspondían a un niño, a un hombre mucho más alto que sus militares y a una persona con uniforme de otro ejército, además de carnets y uniformes de otros países.
La misión internacional, autorizada por el Consejo de Seguridad, cuenta con alrededor de 2,000 efectivos sobre el terreno, muy por debajo del techo autorizado de 5,500. El episodio es el primer ataque de envergadura contra esa fuerza desde que comenzó sus operaciones este año y expone la dificultad de operar en un país donde las pandillas se expandieron tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021.
El desmentido no confirma que los cuatro estén vivos. Para El Salvador, el caso es una prueba de estrategia y credibilidad: el despliegue busca traer a sus hombres con vida, pero cada día sin noticias aumenta la presión política. La pregunta abierta es cuánto puede sostener Bukele una misión de rescate donde el Estado haitiano apenas controla la capital.
Foto: Wikimedia Commons.
JC LN





