Nueva York, NY – El congresista Adriano Espaillat encabezó hoy en Harlem una conferencia de prensa junto a líderes electos, comunitarios e industriales para denunciar la amenaza de suspensión de fondos federales para la continuación de la Segunda Avenida del Subway y el Proyecto Gateway, dos obras de infraestructura consideradas vitales para la movilidad, la equidad y la recuperación económica de la ciudad de Nueva York.
Entre los participantes estuvieron los asambleístas estatales de NY Eddie Gibbs y Al Taylor, la senadora estatal de NY Cordell Cleare, el concejal Yusef Salaam, así como representantes de la industria de la construcción y de juntas comunitarias. Todos coincidieron en que los recortes federales representan un golpe directo a comunidades trabajadoras que por décadas han sido víctimas de desigualdades en transporte y desarrollo económico.
Adriano Espaillat: “La Segunda Avenida del Subway es justicia y equidad”
Espaillat recordó que durante la pandemia fue necesario asignar cerca de 8 mil millones de dólares para mantener funcionando el sistema de transporte a pesar de la baja en la cantidad de pasajeros. Esa inversión permitió salvar vidas y además aseguró la continuidad del proyecto de la Segunda Avenida.
“El primer tramo benefició a uno de los distritos más ricos de Nueva York. Es solo justo que la segunda fase llegue ahora a East Harlem, que es el mayor desierto de transporte público en todo Estados Unidos. Esta obra no solo aliviará la congestionada línea de trenes de Lexington, sino que conectará a Harlem con Metro-North y con futuros enlaces al aeropuerto y al transporte acuático. Además, generará miles de empleos bien remunerados en un momento en que la economía de la ciudad sufre una caída en la creación de puestos de trabajo”, señaló Espaillat.
Espaillat calificó como “débil liderazgo” la decisión de la Casa Blanca de frenar los fondos, y subrayó que el transporte público beneficia tanto a demócratas como a republicanos. “Al entrar al subway nadie te pregunta tu partido. Todos dependemos de este sistema. Esto no es un tema partidista, es un tema de justicia y de supervivencia para nuestras comunidades”, afirmó.
Eddie Gibbs: “Esto es represalia, no política pública”
El asambleísta Eddie Gibbs fue contundente: “Esto no es sobre DEI, es represalia, simple y llana. Y East Harlem es quien paga el precio. Una comunidad que por casi un siglo ha esperado esta expansión ahora se ve nuevamente relegada. Hago un llamado al presidente a dejar de jugar con la vida de la gente y a sentarse a resolver este proyecto de una vez por todas”.
Yusuf Salaam: “No es solo un tren, es oportunidad”
El concejal Yusuf Salaam destacó que los recortes propuestos no son simples números en un presupuesto. “Son decisiones que afectan vidas reales y futuros reales. Retrasar la extensión de la Segunda Avenida sería un error profundo. Este proyecto es equidad, es justicia económica, es acceso a empleos y oportunidades que Harlem ha esperado por demasiado tiempo”.
Al Taylor: “Un ataque repetido a comunidades negras y latinas”
El asambleísta Al Taylor recordó que este proyecto de casi 100 años de espera refleja un patrón histórico: “Cuando se trata de comunidades negras y marrones, siempre aparecen obstáculos y ataques. Esto no solo es un asunto de equidad, también es de salud pública. Necesitamos sacar a la gente de los autos y garantizar un transporte digno. Frenar la obra es una decisión mezquina y vindicativa desde Washington”.
Voces de la industria y la comunidad
Carlo A. Scissura, presidente del New York Building Congress, enfatizó el impacto económico: “Cada mil millones de dólares invertidos en construcción crean 13 mil empleos. Un recorte de 18 mil millones significa la pérdida de más de 230 mil puestos de trabajo. No se trata de demócratas o republicanos, se trata de infraestructura y del futuro de Nueva York”.
Melissa Mark-Viverito, expresidenta del Concejo Municipal, alertó sobre la motivación ideológica de los recortes: “El presupuesto federal argumenta que estos fondos estaban ligados a criterios de diversidad e inclusión. Esa excusa es inaceptable. Lo que está detrás es un ataque a ciudades diversas como Nueva York, cuyo éxito depende de latinos, afroamericanos e inmigrantes”.
Finalmente, Rosa Díaz, secretaria de la Junta Comunitaria 11, leyó un mensaje en apoyo: “El Metro de la Segunda Avenida es un proyecto multigeneracional que fortalecerá la economía de la ciudad y de la nación. Pedimos al presidente que reconsidere esta acción, porque este es un legado de éxito para todo el país”.
Un llamado a la unidad
Espaillat concluyó el encuentro reiterando que la lucha por estos proyectos trasciende partidos y colores. “Cuando invertimos en transporte, invertimos en justicia social, en empleos y en el futuro de Nueva York. Harlem merece lo mismo que cualquier otra comunidad. Y no vamos a retroceder en esta pelea”.