Santo Domingo. Una investigación publicada en septiembre de 2026 en el British Journal of Sports Medicine analizó los datos de 64,743 participantes del UK Biobank para determinar qué combinación de cantidad de pasos e intensidad de marcha se asocia con un menor riesgo de muerte.
El análisis encontró que las estimaciones más bajas de mortalidad general correspondieron al grupo que caminaba entre 7,500 y 10,000 pasos diarios, un patrón que se repitió para las muertes por causas cardiovasculares.
La intensidad también mostró ser relevante: entre quienes caminaban menos de 5,000 pasos diarios, una mayor intensidad de marcha se asoció con estimaciones de riesgo más bajas, mientras que entre quienes acumulaban de 5,000 a 7,500 pasos también aparecieron asociaciones favorables con un ritmo menos intenso.
En la misma línea, un metaanálisis publicado en la revista PeerJ, que reunió 17 ensayos clínicos con 1,493 personas con hipertensión, encontró que caminar a paso rápido redujo tanto la presión arterial sistólica como la diastólica. Los efectos más marcados se observaron en programas de alrededor de cuatro sesiones semanales, de hasta 40 minutos cada una, mantenidos durante al menos 12 semanas.
Los investigadores aclaran que se trata de asociaciones observadas en los estudios revisados, no de una indicación idéntica para todas las personas. Antes de modificar la rutina de ejercicio, especialmente en personas con hipertensión u otras condiciones de salud, se recomienda consultar a un médico.