Comer de forma saludable se asocia con un envejecimiento biológico más lento, pero no existe una única dieta superior a las demás. Esa es la conclusión de un estudio del Centro Alemán de Enfermedades Neurodegenerativas (DZNE), dirigido por la profesora Monique Breteler, publicado en septiembre de 2026 en la revista Nature Communications.
Los investigadores analizaron diez patrones de dieta saludable —mediterránea, nórdica, DASH, MIND, basada en plantas, entre otras— en unas 7,500 personas: 6,470 del Estudio Rhineland en Bonn y 1,034 del estudio EPIC-Potsdam como confirmación independiente. Todas las dietas saludables se asociaron con un envejecimiento biológico más lento, medido por cambios de metilación del ADN en unos 850,000 sitios, y más del 70% de las vías biológicas afectadas fueron idénticas entre dietas.
"Los efectos no son masivos, pero son medibles y relevantes para la prevención", afirmó Breteler, quien agregó que "probablemente no existe una única dieta 'correcta'". Los autores advierten que se trata de un estudio observacional, es decir, muestra asociación y no causalidad comprobada, por lo que no debe interpretarse como una promesa milagrosa.