Imagen: Human Rights Watch

Tras el fin del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los haitianos, las autoridades estadounidenses aumentaron drásticamente los vuelos de deportación a Haití, según documentó la organización Human Rights Watch en un informe publicado este lunes.

Entre el 20 de agosto y el 17 de septiembre, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) envió cinco vuelos semanales consecutivos a Cabo Haitiano, con un total de 474 personas deportadas, de acuerdo con las autoridades haitianas. Antes de que finalizara el TPS, Estados Unidos solía operar aproximadamente un vuelo de deportación a Haití cada mes.

Muchas de las personas deportadas entrevistadas por la organización estaban visiblemente angustiadas y la mayoría pidió no ser identificada por miedo, vergüenza o desconfianza tras el trato recibido de las autoridades estadounidenses.

El informe recoge que las instituciones haitianas carecen de recursos para recibirlos: el Ministerio de Asuntos Sociales y Trabajo afirmó no contar con recursos económicos, alimentos, ropa ni alojamiento para los deportados; la Oficina Nacional de Identificación señaló que no existe un proceso acelerado para quienes llegan sin documentos, lo que obliga a algunos a esperar de uno a tres meses para obtener un acta de nacimiento y una cédula; y el Ministerio de Educación no tiene un plan para integrar a los menores deportados.

Los funcionarios haitianos afirmaron de manera consistente que el gobierno no cuenta con ningún plan para apoyar la reintegración a largo plazo de las personas deportadas, en un país donde las pandillas controlan gran parte de la capital y las rutas principales.

Fuente: Human Rights Watch