Esta preparación utiliza cantidades pequeñas de ingredientes habituales en la cocina. Se trata de una bebida aromática opcional, no de un medicamento ni de un tratamiento específico para la circulación sanguínea.
Ingredientes: 1 taza de agua (aproximadamente 250 mililitros), 1 ramita pequeña de romero fresco bien lavado o ½ cucharadita de romero seco, ⅛ de cucharadita de cúrcuma en polvo y 1 diente pequeño de ajo, opcional. No es necesario añadir grandes cantidades para obtener una bebida aromática.
Preparación: calienta el agua hasta que comience a hervir; apaga el fuego, incorpora el romero y deja reposar entre cinco y diez minutos; añade la pizca de cúrcuma y mezcla suavemente; cuela si usaste romero en hojas y sirve cuando alcance una temperatura adecuada. No añadas aceites esenciales de romero ni extractos concentrados a esta bebida.
Lo que no debes creer: aunque existen investigaciones sobre la curcumina, no se ha demostrado que una infusión de cúrcuma trate la insuficiencia venosa, quite las várices o resuelva la retención de líquidos. Si sufres de gastritis o reflujo, el ajo podría empeorar las molestias; si tomas anticoagulantes, tienes problemas de vesícula o usas medicamentos para enfermedades crónicas, consulta con un profesional sanitario antes de consumirla habitualmente. No suspendas medicamentos prescritos para sustituirlos por remedios caseros.
Fuentes: Worklaw.pro, octubre de 2026, con criterios del NCCIH. Nota basada en una fuente de divulgación; se presenta sin promesas terapéuticas.




