Washington, D.C. – 27 de agosto de 2025. El inmigrante salvadoreño Kilmar Ábrego García ha presentado una nueva solicitud de asilo en Estados Unidos, en un esfuerzo desesperado por evitar su deportación a Uganda, un país con el que no tiene vínculos directos.
Sus abogados argumentan que esta medida del gobierno de Donald Trump representa una retaliación por haber ganado previamente batallas legales contra su expulsión a El Salvador, donde enfrenta amenazas de muerte por su orientación sexual y activismo LGTBQ+. Según documentos judiciales, un juez de inmigración le negó el asilo inicial, pero emitió una orden protegiendo a Ábrego García de ser deportado a su país natal, citando riesgos creíbles de persecución.
Una jueza federal ha extendido hasta el 6 de octubre la prohibición temporal para que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) proceda con la deportación, permitiendo tiempo para una audiencia donde se evaluará la nueva petición de asilo.
Ábrego García, detenido recientemente tras una victoria legal anterior que lo liberó, ha recibido garantías de refugio en Costa Rica, donde podría obtener protección como refugiado y evitar la extradición a El Salvador. Sin embargo, sus defensores insisten en que la deportación a Uganda –un tercer país propuesto por las autoridades estadounidenses– violaría convenciones internacionales, ya que Uganda penaliza la homosexualidad con hasta cadena perpetua, y Ábrego García carece de conexiones allí.
Este caso ha convertido a Ábrego García en un símbolo de las políticas migratorias estrictas de la administración Trump, con activistas denunciando que el intento de deportarlo a un destino "arbitrario" afecta a al menos otros 50 inmigrantes en situaciones similares, según estimaciones de organizaciones como la ACLU.
La audiencia de octubre podría determinar no solo su futuro, sino también sentar precedentes para cómo EE.UU. maneja solicitudes de asilo en contextos de "tercer país seguro". Mientras tanto, Ábrego García permanece bajo custodia de ICE, con sus abogados preparándose para argumentar que su vida estaría en peligro inminente si se ejecuta la deportación.