Wall Street vivió este jueves su peor jornada en meses. El índice tecnológico Nasdaq se desplomó un 2,6 % y cerró en 26.008,86 puntos, su caída más pronunciada desde el pasado 5 de junio, mientras el S&P 500 retrocedió un 1,21 %. El Dow Jones, en cambio, terminó prácticamente plano, con un avance de apenas 0,02 %.
El golpe se concentró en el sector de los semiconductores, el corazón del auge de la inteligencia artificial. AMD cayó un 8,10 % hasta 507,93 dólares; Micron perdió un 6,26 % (856,49 dólares); Nvidia retrocedió un 4,40 % (212,21 dólares); Broadcom bajó un 4,31 % (323,24 dólares) y CoreWeave se hundió un 10,06 %.
La duda: ¿se recuperará el gasto en IA?
Detrás de la venta masiva hay una pregunta que los inversores se hacen con creciente insistencia: si el gasto de capital de miles de millones de dólares que las grandes tecnológicas destinan a centros de datos y chips de inteligencia artificial se traducirá en beneficios a la altura de las valoraciones actuales.
En una entrevista con la cadena CNBC, el consejero delegado de Nvidia, Jensen Huang, aseguró que la demanda de capacidad de cómputo sigue «por las nubes», pero advirtió de que la escasez de capital está frenando el crecimiento de la infraestructura de inteligencia artificial, un matiz que el mercado interpretó como una señal de alerta.
Los analistas señalan que la corrección refleja un cambio de humor: tras meses de euforia por la IA, los inversores empiezan a exigir resultados concretos y a castigar a las empresas cuyo gasto crece más rápido que sus ingresos.



