Por la redacción
En muchas casas, el botiquín empieza en la cocina: tres hierbas tradicionales acompañan malestares comunes desde hace generaciones. No son medicamentos ni curan enfermedades, pero su uso tradicional está muy extendido.
La manzanilla se asocia tradicionalmente con molestias digestivas, el nerviosismo y la dificultad para dormir. Se le atribuyen propiedades antiinflamatorias y relajantes, y se recomienda usarla con moderación, como cualquier infusión.
El jengibre se usa tradicionalmente para las náuseas y las molestias estomacales. Se le reconocen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, y suele tomarse en infusión, en cantidades moderadas.
La menta se usa tradicionalmente para el malestar estomacal, la indigestión, los dolores de cabeza leves y como descongestionante. Su aroma y su sabor refrescante la hacen una de las hierbas más comunes del hogar.
Ninguna de estas hierbas sustituye un tratamiento médico. Si un malestar persiste, empeora o aparece junto a otros síntomas, lo prudente es consultar a un profesional de la salud en lugar de prolongar el remedio casero.
JC LN





