Nueva York, 5 de enero de 2026 — Nicolás Maduro, el derrocado presidente de Venezuela, protagonizó el lunes una comparecencia histórica ante un tribunal federal en Manhattan al declararse inocente de todos los cargos que le imputa la justicia de Estados Unidos.
La audiencia, que marca el inicio de un prolongado proceso judicial, se realizó tras una captura sin precedentes en Caracas por parte de fuerzas especiales estadounidenses el pasado 3 de enero.
En una breve pero cargada declaración ante el juez Alvin Hellerstein, Maduro, de 63 años, respondió “no culpable” a los cuatro cargos que incluyen narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína y posesión de armas destructivas.
Maduro sostuvo enfáticamente su inocencia: “Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente y sigo siendo el presidente de mi país”, afirmó a través de un intérprete, en un pasaje que fue recogido por múltiples medios internacionales.
“Fui secuestrado”, denunció
En un giro dramático, el exmandatario calificó su traslado a Estados Unidos como un secuestro, asegurando que fue capturado en su residencia de Caracas y describiéndose como un “prisionero de guerra” frente a la justicia estadounidense.
Durante la audiencia también compareció su esposa, Cilia Flores, de 69 años, quien se declaró igualmente inocente de los cargos en su contra. Su defensa incluso solicitó atención médica debido a posibles lesiones sufridas durante su detención.
Contexto de los cargos
La caída de Maduro se dio en el marco de una operación militar lanzada por Estados Unidos, que incluyó despliegues aéreos y terrestres en Caracas, y que ha generado un profundo debate internacional sobre la legalidad de la intervención.
Las autoridades estadounidenses acusan a Maduro y a otros funcionarios de liderar una vasta red de narcotráfico que habría colaborado con grupos delictivos regionales para introducir grandes cantidades de cocaína en territorio estadounidense.
Reacciones y contexto global
La audiencia provocó protestas frente al tribunal en Nueva York, donde se vieron tanto venezolanos que celebraban la caída del régimen como manifestantes que denunciaban la intervención de EE. UU. como un acto de imperialismo.
A nivel internacional, la acción ha generado reservas entre actores diplomáticos y organismos como la ONU, que han cuestionado la legalidad de la operación militar y el traslado forzoso de un jefe de Estado.
Próximos pasos en el proceso
El juez ordenó que Maduro permanezca detenido en Nueva York y fijó una próxima audiencia para el 17 de marzo de 2026, mientras se desarrolla lo que podría ser un largo proceso legal con implicaciones políticas y judiciales globales